miércoles, 10 de septiembre de 2014

Aborto

   Sé como sucedió todo, sé como comenzó. Recuerdo cuando te conocí. Yo vagaba buscando sentir y ahí estabas tú, esperándome con esa mirada rebosante de falsa dulzura, inclusive parecía que buscabas lo mismo que yo. Recuerdo esos brazos duros de los que tampoco quise escapar, todavía no sé si atraparon más tus brazos a mi cuerpo o tu mirada a mi corazón. Qué difícil es huir de lo que sentimos, casi imposible escapar de nuestra alma. Te quiero tanto. Sabía que esto me estaba pasando, pero ya no quería estar sin ti, ya no quería evitarlo, quería quererte, quería que me quisieras, quería atarme, quería que me hicieras vibrar. A veces tengo ganas de pensar menos en ti, de no quererte como lo hago, quizás no quererte más, pero llegas encendido y pierdo mi voluntad. Qué mayor placer que el amor de dos expresado en un suspiro. 
   Asesinarte, asesinar mi alma, asesinar lo que siento, asesinar lo que vivimos, destruirlo, destruir la felicidad para destruir el dolor. Destruir lo que somos, lo que hemos sido, pero sobre todo lo que seremos. Ahora no duele nada como dolería mañana. Mañana cuando decidas no quererme. Mañana cuando te aburras de la monotonía y de los gestos ya marcados, de los efectos de la gravedad. Cuando te hostigue el mismo olor y los mismos sabores pierdan dulzura. Entonces, ¿me querrás? Qué hacer para olvidarte. Qué hacer para abortar el amor.
   El amor nos hace vivir, los sentimientos nos recuerda que estamos aquí. Las sonrisas y las lágrimas nos gritan que estamos en el aquí-ahora. Ahora estoy viva. Cuando muera, entonces no dolerá, entonces no sentiré miedo (de perderte), entonces no temeré a las noches inundadas de soledad y melancolía. Mátame. Mátame en un abrazo. Mátame a besos. Ahógame en calor, en tu calor de esas noches que tan bien sabes construir. Qué tal si me quieres, si me matas de felicidad. Regálame una mirada, con esa falsa dulzura que tan bien sabes aparentar, Préstame tu mano y apriétame fuerte. Ahora vete, huye, que si no te vas ahora, te amo. 

sábado, 28 de junio de 2014

Placer

    Cuando piensas que nada puede ser peor, la vida se encarga de demostrarte lo contrario. Pero cuando piensas que ya nada tiene sentido, algo ocurre que hace que el giro del mundo vuelva a valer la pena. Hubo un tiempo en el que pensé que mi vida ya no tenía razón de ser. Estuve enamorada del amor y perdí al amor de mi vida. Por un tiempo creí que solo me tocaba matar el tiempo de la manera menos desagradable posible.
    Si hay algo que me ha enseñado la vida, es que el viento en la cara, sumergirse en el mar, la lluvia en el pelo, la tierra en los pies... el dolor, el amor, la amargura, la felicidad, la compañía, la soledad... la vida. Qué regalo es la vida. Qué dulce es vivir. Qué mayor placer que estar vivo, que sentir, que vibrar con el sonido de un corazón, de un respirar. Comer. Dormir. Caerse. Luchar. Ganar. Perder. Siempre pasearse hacia los extremos desde un punto de equilibrio, al igual que un péndulo. El punto de equilibro donde podemos disfrutar de estar vivos, del aire fluyendo por nosotros.
    Lo importante es ser feliz con lo que uno tiene, ¿a qué venimos al mundo sino a ser felices? Ser feliz es mi decisión. Vivir es mi decisión.
    Se han creado muchos dioses que nos prometen un paraíso lleno de paz o felicidad en alguna dimensión paralela luego de la muerte, ¿por qué no mejor decidir ser felices en el aquí y ahora? Si bien los momentos felices no nos durarán toda la vida, los momentos tristes tampoco. Recuerdo en una reunión de una iglesia preguntaron al público con cuántas ansias esperaban el fin de lo que conocemos como mundo para alcanzar el descanso y placer espiritual tan deseado; por más que medité sobre esta pregunta no hallé en mi interior deseos -por el contrario del resto que comentó- de que esto ocurriese. De hecho no encontraría en mí deseos de que la teoría de la reencarnación no sea efectivamente real, pues ¿tan corto nuestro paseo por la vida? ¿Tan corta nuestra estadía dentro de estos sentidos? ¿Tan pocas oportunidades de disfrutar este mundo? Quiero vivir lo suficiente con esta memoria, quiero vivir lo suficiente con esta historia, pero siento que nunca será suficiente para aprender todo lo que podría, para ser todo lo feliz que podría, nunca serán suficientes sonrisas ni sufientes lágrimas, nunca será suficiente tiempo.  

sábado, 5 de abril de 2014

Quédate conmigo

 ¿Cómo puede haber gente que le tenga miedo al amor? ¿Cómo se puede vivir con miedo a la felicidad? ¿Cómo se puede ser feliz sin amor? Al final solo conseguimos un mundo con gente enferma de cáncer y soledad. Familias donde nadie se casó, los padres ya ni se hablan y los hijos le han conocido como cuatro parejas extras a cada uno. Al final tenemos mucha gente de avanzada edad sola. Todos nos sentimos solos y se intenta llenar esa soledad con fiestas y sexo. ¿Por qué no con amor? ¿Porque duele? Lo que duele es la traición, el abandono, la decepción, la soledad. El amor, sin embargo, es lo único capaz de darnos el júbilo que buscamos.
 Amémonos para siempre, como si no doliese, como si el para siempre no terminara mañana, seamos así felices hasta que se nos acabe el aire..

lunes, 10 de febrero de 2014

Problemas

Antes me sorprendía que todo cambiara de un momento a otro... sigue sorprendiéndome. A veces me sorprendo de mí misma, otras de las personas, otras de la vida, aunque la vida no sea nada, aunque la vida solo sea lo que nosotros decidamos, lo que nosotros hagamos de ella, ¿será así realmente? ¿Habré decidido yo esto? No creo, jamás lo habría imaginado, así que no podría haberlo querido. ¿Podría un niño querer comer un ushikai* sin saber que eso existe? 
Hay veces en las que me gustaría empezar de nuevo, pero entonces me pregunto, ¿qué habría hecho diferente? Probablemente nada. No sé si sea bueno o malo. No sé hacia dónde voy, pero ¿quién lo sabe? Muy poca gente. 
De vez en cuando me cuestiono sobre la libertad, sobre la sociedad y el sistema neoliberal imperante. A veces me pregunto si existirá algún sistema en el que el hombre sea libre. Un sabio una vez dijo: solo a través de las leyes es libre el hombre; pero otro había dicho: donde hay amor sobran leyes. Son contradictorias. Concuerdo con ambas. 
Para leer recomiendo Patas arriba, de Eduardo Galeano; debería ser lectura primordial. 
Me repito constantemente quién quiero ser y lo que debo hacer para llegar a eso, pero en momentos de soledad siento que solo quiero ser feliz y ¡¿cómo se hace eso?! Amaría que alguien me enseñara, amaría solo ser feliz, eso, ser, ser feliz, ser, existir, amar, da igual para qué, solo existir, existir y no saber más del mundo, existir y querer vivir millones de veces de nuevo, ser yo misma ¿quién soy yo? Un fragmento de alma en busca de amor. Pero no lo encuentro. No encuentro el amor. No encuentro la felicidad. No soy. ¿Existo? ¿Para qué? Amo ergo sum ¿qué amo? ¿no soy? 




*Palabra utilizada para ejemplificar algo que se desconode

sábado, 16 de noviembre de 2013

Entreguemos paz y amor, que es lo que le falta al mundo


"El niño Nada y la niña Ave se encontraron bajo el manzano. El único vestigio de la época oscura era esa serpiente viciosa que reptaba hacia ellos. De un salto Nada le machacó la cabeza con una piedra grande. Su furia sonriente no cesó hasta que la hizo papilla. Ave, subida en el árbol, arrancaba una manzana. Nada trepó ágilmente hacia ella. Se dijeron sus nombres mientras mordían sabrosos frutos y encontraron que los nombres de cada uno, a la inversa, eran sus verdaderos nombres. Los nombres que el espejo de la niebla había mantenido ocultos del revés hacía tanto tiempo. Rieron de alegría. Se tomaron las manos y sintieron de pronto que todo lo que manchaba de misterioso y maldito ese lugar había desaparecido bajo el resplandor de ese sol que siempre da una segunda oportunidad a los que se aman sobre la tierra."

 
"El país donde los niños no querían nacer", Augusto Roa Bastos.

miércoles, 6 de noviembre de 2013

Vivir

Parecía que sonreía, eso era, al menos, lo que todos pensaban, pero no era así. Si nos fijábamos bien, antes de lucir sus dientes, ella doblaba los labios hacia adentro, así mismo como hace uno en señal de semi frustración, sí , así mismo, eso era lo que ella hacía, como una señal de frustración donde mostraba los dientes.

Es complicado comenzar la historia desde el principio, porque ¿Dónde comienza nuestra historia? Cuando uno nace? Pero acaso no afectan los pensamientos y sentimientos de la madre en la psicología del infante? Sí, entonces deberíamos partir desde la concepción. Pero acaso no trae nuestro espíritu ‘’algo’’ de la vida anterior? Bueno, no creo que todos crean en la reencarnación así que me quedo con lo anterior. Y ¿Cómo puedo comenzar desde mi concepción si no recuerdo nada de mi vida intrauterina? Entonces mejor comienzo desde hoy, hoy, el pasado del mañana y el futuro del ayer, hoy, lo único que es, lo único que soy, el resto he sido o seré.

Hoy decido mirar hacia adelante, hoy decido crecer, hoy decido amarme a mí misma, hoy decido ser libre, hoy decido mi vida y vivirla acorde a mi decisión.